
RECONOCIMIENTO A LA LABOR MUSICAL
INTRODUCCIÓN
Haciendo un poco de historia sobre las personas a las que en el X Ciclo Conciertos Clásicos Arrecife se les brinda un reconocimiento a su labor musical en Lanzarote y concretamente en Arrecife, nos gustaría ponerles en antecedentes a esta decisión tomada en la Junta Directiva de la Orquesta Clásica de Lanzarote.
La Banda de Música La Democracia, perteneciente a esta centenaria entidad, fue la primera en constituirse en Arrecife. Sus instrumentos fueron adquiridos directamente en Checoslovaquia y realizó sus primeras apariciones en 1873, con motivo de la proclamación de la República. No obstante, fue en 1894 cuando el Ayuntamiento de Arrecife vio la necesidad de crear una Academia y Banda Municipal, utilizando inicialmente, en régimen de préstamo, los instrumentos de La Democracia hasta adquirir los propios. Un año después se estudió la construcción de un kiosco para que la banda amenizara los paseos ciudadanos.
Se encargaron al compositor José Barcia cinco piezas tituladas La Estudiantina, Jota, Sofía, Siempre para ti y Cádiz, a las que añadió como obsequio Arrecife y Marcha Triunfal. Desgraciadamente, no se conserva ninguna de estas partituras.
El kiosco se inauguró el 25 de agosto de 1895, a las cuatro de la tarde. Durante años albergó a la Banda de Música de Arrecife y se convirtió en el centro musical y social de la capital que animaba los paseos y participaba en diferentes actos solemnes o de entretenimiento para la sociedad arrecifeña.
En 1956 la banda municipal participó por última vez, bajo la batuta de José Castellano. Entre sus componentes figuraban Benito Artiles y Gerardo Cabrera, conocido pianista que tocaba los platillos en la banda. Su última actuación coincidió con la llegada del agua de Famara al Pilar Chico, ubicado donde hoy se encuentra el actual kiosco. En la década de los sesenta desapareció el viejo kiosco, que había sido el máximo referente cultural de la capital. Desde entonces, se desconoce la trayectoria de la Banda de Música del Ayuntamiento de Arrecife, que aún hoy carece de ella.
Antes de la creación del Conservatorio y de la Escuela de Música del Cabildo de Lanzarote, situados en Arrecife, así como de las actuales escuelas municipales de música de los distintos pueblos de la isla, la Asociación Amigos de la Música —con domicilio en la calle José Betancort y fundada en 1958— desempeñaba una imprescindible labor formativa para quienes deseaban aprender música o iniciarse en la interpretación de instrumentos de viento, percusión o piano.
Asimismo, era sede para quienes deseaban examinarse de solfeo o de instrumento ante profesores desplazados desde Las Palmas pertenecientes al Conservatorio de Música de Las Palmas de Gran Canaria.
Los Relamido, pertenecientes a Amigos de la Música, constituyeron una formación destacada en los carnavales arrecifeños. Sobre una carroza se disponían los instrumentos, los músicos —literalmente agolpados— y altavoces externos alimentados por baterías que animaban el coso, algo verdaderamente sorprendente para la época.

Sin lugar a dudas, Alfonso Duro Cabezón es una institución dentro de Amigos de la Música, con muchos años dedicados a la enseñanza y otros tantos animando pasacalles y dirigiendo bandas. Numerosos músicos de orquestas y banda han pasado por la exigencia, la severidad y la profesionalidad de este maestro.
Por aquellos años, la Coral Polifónica San Ginés, bajo la dirección de Braulio de León, ensayaba en locales anexos a la iglesia: en ocasiones en Cáritas, entre bolsas de ropa y cajas de arroz o aceite, y finalmente en el callejón de la iglesia, donde hoy se ubica el departamento de Sanciones del Ayuntamiento de Arrecife. Un viejo piano vertical ocupaba el centro de la sala, rodeado de sillas de todo tipo y un mueble destartalado que guardaba las partituras. La coral había nacido en 1973.
Sus componentes eran, en su mayoría, aficionados que, atraídos por el entusiasmo de su director, ofrecieron varios conciertos, principalmente de piezas de zarzuela, género del que Braulio de León era ferviente admirador. A pesar de que la mayoría de los componentes no contaban con formación musical reglada, el coro disponía de grandes voces, como las de José María García Panasco o Carmita Martínez, por citar algunos nombres. Formado como coro mixto a cuatro voces, ofrecía pocos conciertos, pero siempre con entusiasmo y calidad.

Piedad del Río Sendino, asume la vicedirección y además acompaña al piano junto a Braulio de Léon. Piedad fijó su residencia en Lanzarote tras contraer matrimonio con Miguel Ángel Armas Matallana. Tras el fallecimiento de Braulio, asumió la dirección de la coral y siguió en ella por más de 20 años.
Su llegada supuso un verdadero revulsivo en la Coral San Ginés. Se comenzó a interpretar polifonía a capela, algo propio de los coros, pero hasta entonces desconocido para muchos de sus integrantes. El impulso de las distintas juntas directivas permitió al coro viajar fuera de la isla, conocer otras formaciones y compartir experiencias que resultaron fundamentales para la creación de un taller coral infantil y el nacimiento de nuevos coros en otros municipios.
El actual Conservatorio de Música de Lanzarote fue una reivindicación constante de la Coral San Ginés, llegando incluso a manifestarse en una carroza reivindicativa durante los carnavales. Años después, el presidente del Cabildo de Lanzarote, Nicolás de Paiz, junto a miembros de la corporación y la propia Piedad del Río, inauguraban el centro de enseñanzas musicales. Se asignó inicialmente un aula para los ensayos de la coral, aunque finalmente no fue utilizada, al contar la agrupación con un local cedido en la calle La Inés, trasladándose posteriormente a un espacio en el Centro Comercial Arrecife, cedido por el Ayuntamiento.

Dicho local fue compartido con la tristemente desaparecida Orquesta de Pulso y Púa del Ayuntamiento de Arrecife, dirigida por Juan Arrocha García, hasta la finalización de las obras del Centro Cívico en 2012. Esta agrupación, nacida en 1990, ofreció sus últimas actuaciones en 2018. Con anterioridad sus actuaciones no solo se limitaron a Lanzarote sino que participaron en encuentros de música en Tenerife y otras islas. La orquesta de pulso y púa no so fue un grupo de actuaciones, sino también de aprendizaje de alumnos de instrumentos de cuerda.

En 1983, Pepe Artiles San Ginés, perteneciente a una saga de músicos —su padre y sus hermanos también lo eran y lo son— comenzó a trabajar con la banda y la escuela de música de Tías, siendo esta banda un verdadero revulsivo cultural en el municipio por la cantidad de alumnos y por ser una banda con una calidad envidiable. Compagina esta actividad con clases en el conservatorio y, anteriormente, amenizando los primeros hoteles que surgían al amparo del turismo. Pepe Artiles es una persona de vitalidad sorprendente en lo que respecta a la música. Actualmente dirige la Unión Musical, una banda que acude allí donde se la requiere, aunque sin el respaldo de institución alguna. Desgraciadamente, ni Tías ni Arrecife cuentan hoy con banda ni con escuelas municipales de música.
La Junta Directiva de la Asociación Orquesta Clásica de Lanzarote ha querido poner en valor la trayectoria de estos cuatro músicos y rendirles un merecido reconocimiento por sus muchos años de dedicación, trabajo y, también, disfrute. Es una deuda que los habitantes de Lanzarote, y especialmente los de Arrecife, tenemos con estas cuatro personas.
GRACIAS





